El pichiciego votante
¡La puta madre que lo parió!¿Hay que votar otra vez?¡Pero si hace dos años elegimos presidente!¿Qué mierda se vota ahora?
Frases como estas se escucharon en el 2005 en miles de hogares argentinos y se volverán a escuchar el año que viene. Es que el pichiciego es una especie autóctona argentina, y la variante pichiciego votante es la más temible. suele mandarse terribles cagadas cada cuatro años, pero no lo hace por orden de la naturaleza ni por malicia, lo hace de boludo, perdón, de desinformado. Es la falta de información la que hará que el año que viene el pichiciego votante vuelva a preguntar por qué tiene que ir el domingo a votar. De nada servirá que le digan que se votan por legisladores y nada hará que cumpla el trámite más interesado en si cuando vuelva comerá asado o pasta. Pero el pichiciego votante es un animal complicado y pese a su desinterés no pasará mucho tiempo para que entone una andanada de puteadas contra esos hombres que él votó sin conocer siquiera. Esos hombres de los que en estos días habla el país y que aunque parezca mentira por estas horas tienen más cámara que la Tota Santillán. Esos mismos hombres que en su inmensa mayoría provienen del interior y que en gran parte se mofaron de los pichiciegos votantes de sus pagos. Poco sirve desmenuzar que tal se vendió por un impuesto menos para la manzana, tal otro por un cargo para su jermu, aquél por promesas de apoyo para sus aspiraciones políticas, etc, etc. Este inmenso despelote en el que estamos metidos los argentinos, brillantes sadomasoquistas, debería ser el puntapié para que de una buena vez en ese Cuarto Oscuro el pichiciego se dé cuenta que puede ver y deje de ser tan pelotudo.
Vos pichiciego mendocino, empezá por aprenderte estos nombres. Son la gente que votaste y que la semana pasada en Diputados votó a favor de las retenciones. Fijate bien, capaz que alguno conocés. Si los nombres no te alcanzan podés ver sus caras, quizás te los encuentres en un café. Y ya sabés querido pichiciego, si los ves en una lista sábana y los volvés a introducir en esa cajita que es una urna, más que pichiciego sos un pichón de tarambana.
Dante González
Jorge Alvaro
Susana Genem
Guillermo Pereyra
Patricia Fadel
PD: ¡La pucha, cada vez hay más “golpistas en este país!

Julio 16th, 2008 at 9:30 am
linda alegoría. Y además el pichiciego es un animalito que al menor lío se esconde bajo tierra…
Julio 16th, 2008 at 11:59 am
Ajajajajaja me maté de risa
Cada vez me cae mejor este blog